jueves, 18 de septiembre de 2008

Pasado




Soy el ángel que te da... buena suerte. ¡Ahora decídete a ser feliz y nada ni nadie lo podrá impedir! Te doy la luz más necesaria para lograrlo.


Te doy luz y protección divina.

Los siete pasos para ser feliz ¡¡¡¡



Hace muchos siglos, en una aldea de la India se encontraba un gran Maestro y Sabio, se comentaba por la aldea que este maestro tenia dos cofres, y allí estaba el secreto para ser feliz. Por eso los mandatarios de la aldea lo querían tener y cada día mandaban a sus vasallos a que el sabio les dijera donde guardaba los cofres, y el Maestro siempre decía lo mismo, yo no tengo ningún cofre, y así cada día, y todos los meses, y años, y más años. Un día pasó por su lado un niño y le preguntó: “¿Maestro por qué no les dices donde guardas los cofres para ser feliz?”
El sabio le dijo al niño: “Es verdad, son dos cofres, donde guardo el secreto para ser feliz, y estos son Mi mente y Mi corazón, el gran secreto es una serie de pasos que debes seguir a lo largo de la vida.
El 1º paso:
Saber que existe la presencia de Dios en todas las cosas de la vida, y por lo tanto debes amarlo y darle gracias por todas las cosas que te pasan.
2º paso:
Debes quererte a ti mismo, y todos los días al levantarte, y al acostarte debes afirmar: “Yo soy importante, yo valgo, soy capaz, soy inteligente, soy cariñoso, espero mucho de mi, no hay obstáculos que no pueda vencer”. Este paso se llama autoestima alta.
3º paso:
Debes poner en práctica todo lo que dices que eres, es decir:
¡ Si piensas que eres inteligente actuá inteligentemente, si piensas que eres capaz haz lo que te propones, si piensas que eres cariñoso expresa tu cariño, si piensas que no hay obstáculos que no puedas vencer entonces proponte metas en tu vida y lucha por ellas hasta lograrlas¡ Este paso se llama Motivación.
4º paso:
No debes envidiar a nadie por lo que tiene, o por lo que es, ellos alcanzaron su meta, logra tú las tuyas.
5º paso:
No debes albergar en tu corazón rencor hacia nadie, ese sentimiento no te dejara ser feliz, deja que las leyes de Dios hagan justicia, y tú perdona y olvida.
6º paso:
No debes tomar las cosas que no te pertenecen, recuerda a las leyes de la naturaleza, mañana te quitarán algo de más valor.
7º paso:
No debes maltratar a nadie, todos los seres del mundo tenemos derecho a que se nos respete y se nos quiera.
Por último levantate siempre con una sonrisa en los labios, observa a tu alrededor y descubre en todas las cosas el lado bueno y bonito, piensa en lo afortunado que eres al tener todo lo que tienes, ayuda a los demás sin pensar que vas a recibir nada a cambio, mira a las personas y descubre en ellas sus cualidades.

Proverbio Budista




El que después de haber nacido en estado de hombre no es capaz de prestar atención a la doctrina sagrada se asemeja al que vuelve con las manos vacías de un país en el que todas las piedras del camino son piedras preciosas.



No ha visto ni comprendido nada, su vida es un lamentable fracaso.

miércoles, 17 de septiembre de 2008

Ángeles


Le doy las gracias porque lo que estaba haciendo no me interesaba y me contestan:
Yo soy el Ángel que te trae del cielo lo que más necesitas.
Levanta tu mano y tómalo.
Esta es tu mayor luz te estoy dando
orden y claridad.

Psicografía de la hermana Margarita


Psicografía de una hermana, se llama Margarita, esta hermana era amiga de un amigo espírita, y el habla con ella muchas veces, y hace muchos años de esto pero guardo todos los escritos por pequeños e insignificantes que sean ¡con esto, no quiero decir que esta escritura no sea importante, porque lo es al menos para mí¡¡
Sigo la escritura, le pregunté si quería hablar conmigo, me contestó que no me conocía pero que me contestará a todo lo que le pregunte y pueda contestar,empecé haciéndole preguntas para coger un poco de confianza, y estar relajadas.
1ª P---¿Qué trabajo tienes en el sitio que te encuentras ahora?
R—Soy una hermana que tengo el trabajo de conectar con los hermanos de la Tierra.
P-- ¿Dónde viviste en la última vida pasada?
R—En Jerusalén, era monja. Muy peculiar, bueno un poco rebelde para esos tiempos.
P—¿De qué tiempo me hablas?
R –Hace muchos siglos.
P—¿De qué siglo o año me hablas?
R—1597. Fue muy bonito ese tiempo, por esos años no había muchas revoluciones, ni tanto odio, lo que había poco amor, muy poco.
P—Hermana, ¿Me puedes explicar un poquito de tu vida? ¡Debió ser muy interesante!
R-- Como te he dicho fui monja, fue una frustración mía para seguir a Dios y tenerle amor, no hacen falta conventos porque allí no se hace nada que no se haga en cualquier lado de la calle, se puede dar más amor y más caridad que en un convento pero fue tarde ya estaba allí, yo me encargaba de la cocina y hacía dulces, y las personas adineradas se los llevaban y a cambio nos daban donaciones, pero había muchos problemas, se necesitaba el dinero y los mandatarios estaban por hacer edificios para enorgullecerse ellos de sus obras, pero el dinero también se necesitaba para otros fines, yo entré de monja porque en aquellos tiempos, eras monja o te tenías que casar, para la mujer no había nada más , tener muchos hijos o ser monja, lo de ser monja se veía muy bien, no creas que por ser monjas eran mejor que las demás, al contrario, nosotras éramos unas beatas y obligábamos a los demás a hacer cosas porque todo era pecado, que desilusión cuando llegas a la morada.
Yo de pequeña no fui feliz con mi familia, eramos quince hermanos, era de las más pequeñas, pasé hambre y amarguras pero era de buen querer, y todo lo perdonaba, mi madre y no mi padre, me pusieron en el convento desde muy joven, no había que comer en casa, mi padre me quería casar con un señor mayor, pero mi madre quiso mejor que fuera al convento, como era pobre tuve que trabajar mucho, las que mandaban eran muy soberbias y autoritarias. Lavaba la ropa, cuidaba el huerto,ayudaba en la cocina, con otras hermanas como yo de pobres, pero a mi siempre me mandaban las tareas más duras, que para mí no lo eran porque aprendí a ser feliz, no por el amor que me tenían, al contrario, siempre me estaban mandando y lo hacía todo con mucho amor, era como progresaba. Después fui subiendo de categoría, muchos años pasaron, me llevaron al hospital del convento a cuidar enfermos, tuve una parte de mi vida dedicada a los demás y a trabajar,como me iba haciendo mayor tenía más experiencia en saber lo que de verdad era la felicidad, había dado mucho amor a los enfermos y a las que no me querían por ser pobre, mi corazón no conocía el odio, viví muchos años entre él pero no me afecto. Como decía, me volví mayor y no podía trabajar, ya no era necesaria, me dejaban de lado, no daba mucho de sí, hasta que llegó el día de mi muerte en un rincón de mi celda bendiciendo a Dios porque me iba con él y se me llevaba porque era un estorbo, y no quería ser un estorbo, así fue esta vida.
Hermana, te quedas sin ilusión y sin valor pero con mucho amor y gratitud de haber ayudado y hecho tanto por los demás.
Hasta otro día, adiós. Adiós hermana fuiste muy valiente, te mereces ser muy feliz, adiós.

Los ángeles te aconsejan


Hace unos meses, les hice unas preguntas a lo Ángeles y me contestaron esto:
pregunté por un problema que tenía con ciertas personas:
contestación del Ángel...
Yo soy el Ángel que te ayuda a disfrutar.
¡Vuela, Suerte¡
Hoy te doy un don del Cielo.
Una nueva energía con plenitud.
Te doy Dulzura y Serenidad.

viernes, 12 de septiembre de 2008

Justicia de la Reencarnación


Todos los Espíritus tienden a la perfección y Dios les provee los medios de obtenerla mediante las pruebas de la vida corporal. Pero, en su justicia, les reserva que cumplan en nuevas existencias lo que no pudieron hacer o perfeccionar en una primera prueba.

No estaría de acuerdo con la equidad y la bondad de Dios castigar para siempre a aquellos que han podido encontrar obstáculos para su mejoramiento, independientemente de su voluntad y en el medio mismo donde se hallaban ubicados. Si el destino del hombre después de su muerte estuviera irremediablemente fijado, Dios no habría pesado las acciones de todos con la misma balanza y no los hubiera tratado con imparcialidad. La doctrina de la reencarnación, esto es, aquella que consaiste en admitir para el hombre muchas existencias sucesivas, es la única que responde a la idea que nos formamos de la justicia de Dios para con hombres de una condición moral inferior, la única que puede explicarnos el porvenir y fundamentar nuestras esperanzas, puesto que nos ofrece el medio de rescatar nuestras faltas mediante nuevas pruebas. La razón nos lo indica y los Espíritus así lo enseñan.

El hombre que tiene conciencia de su inferioridad encuentra en la doctrina de la reencarnación una esperanza consoladora. Si cree en la justicia de Dios no puede esperar que será por siempre diferente de aquellos que han obrado mejor que él. El pensamiento de que es inferioridad no lo deshereda para siempre del bien supremo, y que podrá conquistarlo por medio de nuevos esfuerzos, lo sostiene y reanima su valor. ¿Quién, al término de su carrera, no lamenta haber adquirido demasiado tarde una experiencia que ya no puede aprovechar? Pero esa experiencia tardía no está perdida, pues la aprovechará en una nueva existencia
Extraido, del Libro de los Espiritus.