lunes, 30 de agosto de 2010

6º CONGRESO ESPÍRITA MUNDIAL


SE ESTÁ ACERCANDO 6º CONGRESO MUNDIAL .
MÁS INFORMACIÓN EN
FEDERACIÓN ESPIRITA ESPAÑA......

viernes, 20 de agosto de 2010

RESULTADO DEL SUICIDIO



Las consecuencias del suicidio
DIOS
Para poder abordar este tema tan delicado como es el suicidio, no tengo más remedio que, entrar primeramente a la esencia misma de toda la Creación: Dios.
El Padre generador de todas las cosas; desde las cosas más ínfimas, hasta los grandes Imperios Estelares, mostrándonos a cada momento de nuestra vida, su Poder y su Gloria en todas las manifestaciones de la Naturaleza, que el hombre, en la mayoría de los casos, no sabe apreciar por ser un fenómeno habitual a sus sentidos, cuando vemos, por ejemplo, como de la unión de un espermatozoide masculino y un óvulo femenino, se crea una nueva vida, un nuevo cuerpo perfecto para que, en él pueda un Espíritu adquirir su tan necesaria experiencia terrestre, con vistas a su evolución y desarrollo espiritual.

Decimos: ¡Qué sabia es la Naturaleza!, cuando observamos como un grano de trigo al encontrar el cobijo de la Tierra en buenas condiciones, germina, transformándose en una hermosa espiga. ¡Cuanta perfección hay a nuestro alrededor! Cuando vemos al gusano morir para la Tierra; transformarse en hermosa mariposa.

Nos quedamos extasiados, al ver, a través de las Estaciones, el árbol aparentemente seco, reverdecer llenándose de flores y, posteriormente de sabrosos frutos.

No nos queda más, que admitir la perfección en nuestro entorno.

Pero estos fenómenos, por estar sujetos a leyes inmutables, nos parecen naturales, normales y, pocas, muy pocas veces obligamos a nuestra mente a la meditación sobre hechos tan transcendentales; el ser que piensa y medita sobre ello liberado de toda carga de orgullo y vanidad, que tanto nos ciega y tanto nos embrutece, la criatura humana, humilde y sincera, no puede por más que ver en todo lo que nos rodea, la manifestación poderosa y sabia del creador, alabando al Padre Supremo en su majestad y su gloria.

LA CREACIÓN

Pues bien, una vez asentada la paternidad de Dios sobre toda la Creación, vamos a abordar ésta para entender que todo lo que existe, que todo lo que vibra a nuestro alrededor, en sus múltiples formas visibles o sutiles, tiene un único principio o, una única esencia: El Fluido Cósmico Universal, o sea, todo lo que nosotros llamamos materia sea conocida o no, deriva de una misma fuente, de la cual salen los astros, los soles, las galaxias, los animales, las plantas, el aire, el agua y también el Hombre; además, Dios crea paralelamente el Principio Espiritual; parte inteligente de la Creación con el fin de , auxiliándose del principio material, elevar la vida a las cotas más altas de la perfección.

Así tenemos la Trinidad Universal: DIOS, ESPÍRITU y MATERIA.

Dios como creador absoluto; Espíritu, creado a imagen y semejanza de Dios y Materia, emanación del Todo sabio para desarrollo y evolución de la vida en sus múltiples facetas.

EL HOMBRE

El Hombre, Espíritu en grado de desarrollo intelectual y moral apto para la vida organizada y libre, está formado por una triple naturaleza: Humana, Astral y Espiritual.

Humana: auxiliado de la materia de su cuerpo físico, organismo perfecto y perecedero, donado por el Creador para adquirir del plano físico toda la experiencia, que la materia nos brinda a través de la vivencia como encarnados.

Astral: dotado de un cuerpo fluídico o Periespíritu, que siendo el doble del mismo organismo físico, aunque imperecedero, funciona como soporte del Espíritu, cuando nos separamos del cuerpo material compacto, cual es el cuerpo físico.

Espiritual: esencia misma del Todopoderoso; ser inteligente e inmortal, llamado a la gloria de la perfección por la misericordia del Padre magnánimo y misericordioso.

Por tanto podemos ver, que el Hombre es un Espíritu que, utilizando a veces la coraza de un cuerpo de carne y otras, del cuerpo fluídico, va desarrollándose a través de los siglos, adquiriendo las virtudes necesarias para que un día no necesitemos más la encarnación y podamos seguir nuestra vida inmortal e imperecedera, a través de los siglos, en los mundos universales, sin la pesada carga del cuerpo carnal, para ello tendría que utilizar de forma correcta, los diferentes cuerpos que le son ofrecidos, para la bendita adquisición de valores, al mismo tiempo que vamos lavando nuestras faltas en la escuela de la vida, en este punto ya podemos entender nuestra naturaleza, qué somos y hacia dónde nos dirigimos.

EL SUICIDA

El suicida es un Espíritu cobarde e ignorante que huye a los compromisos adquiridos en la Espiritualidad, como medio de rescate de su propio pasado; destruyendo un cuerpo que no le pertenece, ya que es una obra de Dios, un instrumento puesto al servicio del hombre para su propio progreso y, huyendo a los compromisos de rescate, lo único que consigue es, agravar sus deudas para con las leyes sabias e inmutables de Dios; teniendo que volver a reencarnar de forma más precaria que la vez anterior, con el fin de saldar las deudas que su propia conciencia le reclama, a fin de hallar la paz que todos anhelamos y necesitamos.

Distintos modelos de suicidas: conscientes o inconscientes.

Alimentación, tabaco, alcohol, drogas, desequilibrio emocional por la insatisfacción y profundo desorden.

1ª SORPRESA DEL SUICIDA

¿Cuál es la primera sorpresa del suicida al realizar el acto criminal y cobarde del suicidio?
Evidentemente, sentir el terror de seguir sintiéndose vivo, no obstante el dolor inmenso que está padeciendo.
Sigue pensando; llegando al límite de las resistencias, fustigado por los mismos problemas que lo llevaron al suicidio y por el dolor tremendo de las heridas que se ocasionó, siendo el ahorcado, por ejemplo, que padecerá la asfixia constante por falta de oxígeno.
Si es que se arrojó a las aguas intencionadamente, sentirá por mucho tiempo, como las aguas penetran e inundan sus pulmones, al mismo tiempo que bracea y patalea en acción refleja, sin conseguir asirse a ninguna parte. Si recurrió al veneno, sentirá el veneno quemar sus entrañas, de una forma tal, que pedirá a Dios, lo fulmine con el fin de dejar de sufrir.
Si acabó su vida con un tiro en la cabeza, será la bala que va penetrando las capas de su cerebro de forma constante, percibiendo como va destrozando cada fibra íntima, repercutiendo los dolores agudos al mismo tiempo que la herida no deja de sangrar.
El que se quemó, será el fuego el que se encargue de torturarlo de forma indeterminada, sin que jamás, se extingan sus llamas. Al que se arrojó a algún vehículo en marcha, será la visión de sus carnes despedazadas, las que constantemente le martiricen el cerebro, percibiendo el triturar de sus huesos y el desgarramiento de su cuerpo.
Sea cual sea la forma de suicidio, lo único que encuentra el suicida, es horror y desespero. La vida no se extingue jamás; la criatura siente esa sorpresa que no esperaba y pasa a vivir las más altas cotas de sufrimiento que a él le parece que no tiene fin, lo que le aumentará su desesperación.
¿POR QUÉ TANTO DOLOR EN EL SUICIDA?
En primer lugar, el suicida es un tránsfuga de la Ley de Dios,
Atentando contra el V Mandamiento: NO MATARÁS, huyendo a sus responsabilidades, que en la mayoría de las veces, fue él mismo que las eligió, las pruebas y expiaciones, que lo condujeron al suicidio, con el fin de rescatar el pasado culpable, es por lo que pasa a sufrir un dolor moral de grado superlativo: es su propia conciencia que le reclama de forma que no puede evadirse del acto criminal, pasando a la condición de reo, habitando los lugares más infelices del mundo espiritual.
También encontramos paralelamente al dolor moral, el dolor físico, pues no debemos olvidar, que al mismo tiempo que lesionó su cuerpo físico, al punto de causarle la muerte, hizo lo mismo con su cuerpo periespiritual que, aunque inmortal, sí está lesionado en la misma cuantía que el físico, siendo que la mente recibe de el Periespíritu, la respuesta de dolor, como consecuencia del acto brutal del suicidio.
Dolor éste que parece multiplicarse, al no tener el organismo carnal que lo amortigüe; no olvidemos que, cuando encarnamos para una nueva vida, llevamos como tesoro un organismo repleto de fluido vital; energía ésta en cantidad suficiente al número de años que por nuestra programación, deberemos vivir en la superficie del planeta como encarnados. Al cortar violentamente, a través del brutal acto del suicidio, nuestra vida encarnada, rompiendo éste lazo de unión con el Periespíritu, éste queda repleto de esta energía vital animalizada; siendo ésta misma energía, que refleja la sensación de la materia, en este caso, violentamente destruida, y pasa a vivir su mente el dolor material, la sensación de deterioro.
A veces vive todo el período de putrefacción de su cuerpo, notando como los gusanos corroen sus entrañas; no pudiendo separarse del cuerpo hasta su completa desintegración.
¿DÓNDE ESTÁ LA MISERICORDIA DE DIOS?
La misericordia de Dios la encontramos a cada paso que damos en la vida de encarnados y de desencarnados, pues Dios nunca nos condena, somos nosotros con nuestros actos rebeldes que nos ocasionamos tantas desgracias, por no seguir la senda del deber: Dios, en su infinita misericordia quiere que todas sus criaturas, un día gocen de la felicidad plena, una vez que hallan alcanzado, con su propio esfuerzo, las cumbres de la evolución y para ello, disponemos de todos los medios necesarios: un cuerpo carnal para las sucesivas encarnaciones planetarias, al mismo tiempo que un cuerpo fluídico para la vida en el espacio; una casa planetaria con todo lo necesario para la vida del Hombre, con todos los recursos a la medida de su evolución.
Nos proporciona el bien de la familia, como medio de educación y progreso, reforzándonos para enfrentar la edad adulta en buenas condiciones morales y físicas; nos provee a cada uno de nosotros de un Espíritu Guía y protector para que constantemente nos guíe por la senda correcta, orientándonos en el bien y en la buena moral. Nos permite la ayuda de Espíritus amigos y familiares con el fin de inspirarnos por el camino correcto.
Nos dio a un Guía Planetario, para dirigir la evolución de nuestro orbe, tanto desde el Plano Espiritual, como del físico, siendo que hace unos dos mil años, encarnó entre nosotros, dándonos el Código de la más alta moral, para nuestra propia salvación, ¿y nosotros qué hacemos a cambio?
Hacemos oído sordo a los buenos consejos de buena moral cristiana.
Nos engolfamos en los vicios más bajos y desastrosos. Nos parapetamos en nuestro castillo inexpugnable del orgullo desmedido y de la vanidad exagerada.
Rechazamos todo lo que nos puede conducir a ser mejores personas, y en el máximo de nuestra iniquidad, apedreamos, insultamos, calumniamos, azotamos y crucificamos al Salvador de ésta Humanidad; despreciándolo entonces y ahora.
Pues hoy, dos mil años después, seguimos despreciando esa luz, que a través del Evangelio nos dejó el Maestro de maestros, el venerable Jesús. Y aún decimos, ¿dónde está la Justicia y la Misericordia de Dios?
Se nos han dado, además, los testimonios de una infinidad de Espíritus elevados que vinieron a encarnar entre nosotros, con el firme propósito de ayudarnos a comprender, para abrir nuestras mentes a un nuevo concepto de la vida. Para alejarnos de ese
EGOÍSMO.
¿Y qué hemos hecho? No oír; seguimos regocijándonos en el mundo de las sensaciones.
No estamos dispuesto a ceder nada de lo que creemos es nuestro patrimonio personal.
Ni pensamos en la renuncia, ni en la humildad, y aún seguimos pensando, ¿dónde se encuentra Dios que no nos oye? No oye nuestros lamentos, creados por nuestra incuria y comodísimos, pero Dios nunca nos abandona, aunque hayamos descendido a los abismos del dolor y el desespero voluntariamente.

¿CÓMO PUEDE REHACERSE EL SUICIDA DE ESTA CONDICIÓN?

Naturalmente, nunca somos abandonados a nuestra suerte, siempre contamos con la ayuda y la protección de abnegados hermanos Espirituales que velan por nosotros. No hay nadie, ningún ser abandonado, por muy criminal que sea. Todos estamos siendo observados por ese Pastor que espera a sus ovejas descarriadas para introducirlas en el momento propicio en su redil.

Una vez que esas fuerzas animalizadas se van extinguiendo, es cuando estamos en condiciones de ser socorridos por abnegados Espíritus, rescatándonos de los lugares de terror y tinieblas, y conducidos a Casas de Socorros Espirituales, con el fin de ser reeducados y preparados psicológica y moralmente para volver a repetir esa encarnación frustrada, con el doble sentido de cumplir la programación de la Ley y, a la vez, reequilibrar y reajustar nuestro organismo Periespiritual, seriamente dañado por el acto del suicidio.

(Ejemplo del libro Memorias de un Suicida, del Espíritu Camilo Castelo Branco.)

(En que condiciones pueden reencarnar los suicidas)

Los suicidas pueden reencarnar en las más variadas y difíciles situaciones, soportando en la mayoría de los casos un cuerpo enfermo, tarado o desfigurado (consecuencia del desequilibrio producido con el acto del suicidio).
Pueden tener encarnaciones muy cortas, con el objetivo de reequilibrar sus fuerzas periespirituales al contacto con un nuevo cuerpo físico, y en la mayoría de los casos estos enfermos espirituales son conducidos a otros enfermos del alma; los hombres y mujeres que corrompieran los propios centros genesicos, por la delincuencia emotiva o por los crímenes reiterados del aborto provocado.
Para que sirviendo en la condición de enfermeros y guardianes como padres de estos espíritus endeudados ante la Eterna Justicia, al igual que ellos, se recuperan a su turno, regenerándose a sí mismos, a través del cuidado amoroso con que atienden a sus hijitos; sorbiendo lágrimas de dolor, al ver a sus pequeños atormentados por el dolor, ya desde la cuna.

¿QUÉ NOS DICE EL ESPIRITISMO DEL SUICIDIO?

El Evangelio Según el Espiritismo, en el capítulo V, página 80, Item 16, nos aclara la respuesta de la siguiente manera: "La incredulidad, la simple duda acerca del porvenir, las ideas materialistas, en una palabra: son los más grandes excitantes para el suicidio; engendran la cobardía moral, y cuando se ven hombres de ciencia apoyarse en la autoridad del saber, para esforzarse en probar a sus oyentes o a sus lectores, que nada tienen que esperar después de la muerte, ¿no equivale a conducirles a ésta consecuencia?, es a saber: ¿que si son infelices, nada pueden hacer mejor que matarse?

¿Qué podrían decirles que les desviara de esa idea? ¿Qué compensación pueden ofrecerles? ¿Qué esperanza pueden darles?
Nada absolutamente, sino la nada. De donde se sigue que, si la nada es el sólo remedio heroico, la sola perspectiva, más vale caer en ella enseguida que más tarde y sufrir de éste modo menos tiempo.

La propagación de las ideas materialistas es, pues, el veneno que inocula en un gran número el pensamiento del suicidio, y aquellos que se proclaman sus apóstoles, asumen una terrible responsabilidad. No siendo permitida la duda con el Espiritismo, el aspecto de la vida cambia; el creyente sabe que la vida se prolonga indefinidamente más allá de la tumba, pero en diferentes condiciones; de aquí nace la paciencia y la resignación, que naturalmente desvían el pensamiento del suicidio; en una palabra, de aquí viene el " valor moral".

¿Cómo podemos ayudar a los suicidas?
Oración y Evangelio en el hogar. Como medio de educar y fortalecer.

Tomado de: Esteban Zaragoza García

miércoles, 18 de agosto de 2010

DOS AMIGAS

Me he puesto en el ordenador para escribir en el blog algo que tubiese sentido para mi, y me ha salido esto lo guardaba dentro de mi corazón: hablaba con una amiga....
Cuando nos reunimos los amigos no espiritas ,y nos ponemos hablar y hablar cada uno nos bamos a la comversación que nos interesa, unos la oyen otros escuchan bueno te miran pero no escuchan porque segun dices unas cosas que no les cabe en la cabeza yo suelo decir yo hablo con el corazón cuando querais que diga tonterias como me estais diciendo hablare con la boca solo de boca que no me entra en mi corazón yo les esplico sobre lo que soy , sobre loque me gusta, sobre lo que me dicta mi corazón ¿El Espiritismo, lo primero que les confieso es soy espirita, y estoy muy horgullosa de ello y empiezo hablar de lo que hago y lo que escribo lo que hay dentro de mi de mi amigo el mas grande que tengo Jesus nuestro Maestro, de Dios padre, y de los amigos que tengo desemcarnados y en carnados pero eso de desemcarnados que no les ¡va! Que son cosas mias que no puede ser que no tengo razón que si lo he visto para decirlo y afirmarlo etc...
Yo les comento que hay que tener fe y confianza en uno mismo porque sino todo es castillos de arena, como les pasa a ellos que no creen en estas cosas dicen: pero cuando tienen un problema y les angustia bienen a preguntar que te parece esto? Yo les pregunto pero si no crees como me preguntas a mi si hace dos dias no estabas de acuerdo y encima fantasiabas con lo que contaba, soy la misma y pienso esactamente igual que el otro dia si pero si me preguntaras sobre esto me quedaria mas tranquila yo procuro dar un buen consejo, pero piensan si claro esta muy bien pero si falla: yo les digo no hablo con palabras hablo con la conciencia y la conciencia es un previlegio que Dios nos ha dado , y el amor a los demas es ser feliz y hablar con el corazón es un placer si pensaras en esas tres cosas no tendrias la angustia conque me estas hablando y creerias en ti y puede que solucinaras tu misma tu problema, sabes tenemos libre albedrio todos porque Dios lo quiso asi. Y si falla que másda es que no tendria que ser
sigue pero me haces una psicografia si o no, escucha bien esto las psicografias no son para preguntar y pedir cosas para solucionar tus problemás: son más inportantes que lo que tu me estas preguntando yo no puedo escribir por capricho sino con respeto y mi guía en la escritura me aconseja lo que se necesita en ese momento no lo que yo quiero: me mira y pregunta entonces lo que me has aconsejado estara bien, yo le contesto no se como lo has sentido tu si lo has preguntado para que te saque del problema o lo has pedido con amor, bueno es que no se un poco de cada, yo le contesto ¡no! O de una manera o de otra pero un poco de cada no esiste; en el amor a JESUS o se ama ono se ama, pero para acordarse de Dios cuando lo necesitas ¿NO? Tienes que ser responsable y saber lo que de verdad quieres, pero no esta bien ahora pido ahora no creo o una cosa u otra lo que no se puede ser egoista y solo pedir cuando se necesita, bueno yo te escucho cuando hablas pero de lante de todos no me atrevo a darte la razón, pero tu no ves como hablo yo de tramquila con seguriudad porque mi amigo Jesus esta siempre conmigo y no tengo perjuicios si me dicen esto no puede ser asi, o lo otro no es asi, yo digo lo que mi corazón me dice y soy feliz, porque no pienso si esta bien si esta mal no por que tengo seguridad y equilibrio, y mi amigo Jesus que me ilumina y me da paz y tranquilidad soy feliz y no pienso en nada que no sea amor, porque igual que si te compras una cosa que te gusta y te hace feliz: ami me pasa lo mismo pero teniendo, a Jesus ami lado.Hablando con amigos que me entienden(normalmente espiritas) mirando una flor pienso, que cosas más hermosas ha hecho Dios, para que disfrutemos con la olor que desprende y asi te contaria mil cosas, le pregunte a ella. ¿ y tu como eres feliz? Yo me contesto salgo con mis amigos hablo de otras cosas hago una cantidad de cosas que ahora no recuerdo unas veces soy feliz y otras me encuentro sola, otras me aburren, pero amor amor por lo que tu dices pues no. No encuentro ese amor hay tanta mentira en las personas que no entiendo ese amor: El amor esta dentro de ti amiga la mentira, sacala, esa no es buena, esa tehace daño no la tengas sacala, el aburrimiento sacalo, escribe, lee, escucha musica relajada, haz manualidades; acercate a un centro Espirita, oiras hablar de Jesus de Dios Padre aras cursos de muchas cosas relacionadas, con el alma con el espiritu comentaras los libros de Alan Kardec, aprenderas a dar pases a leer el evangelio segun los espiritus piensa que cuando salgas del centro te encontraras muy bien, habras hablado como puedes dar amor a los demas a ti misma como no tienes porque estar deprimida, escucharas a personas como piensan siempre encontraras ayuda espiritual
si no te inporta quieres benir conmigo al centro que yo voy
Sabes acepto tu invitación
Asi termina la conversación con una amiga no espirita

martes, 27 de julio de 2010

PAGA NINI EL VIOLINISTA

Era una vez un gran violinista llamado ( PAGA NINI) Algunos decian que él era muy estraño
otros, que era sobrenatural.
Las notas mágicas que salian de su violin tenian un sonido diferente, por eso nadie queria perder la oportunidad de ver su espectaculo, una noche el palco de un auditorio repleto de admiradores estaba preparado para recibirlo la orquesta entró y fue aplaudida.

El Maestro fue evacionado...

PAGA NINI......Coloca su violin en el hombro y lo que se escucha es indescriptible. Breves y semibreves, fusas y semifusas, corcheas y semicorcheas parecen tener alas y volar con el toque de sus dedos encantados.

De repente, un sonido extraño interrumpe el solaz de la platea. Una de las cuerdas del violin de Paganini; se rompio.

La Orquesta paro.

El publico paro

Pero Paga nini no paró mirando su partitura arrancando sonidos deliciosos de un violin con problemas.

El Maestro y la orquesta exaltados, vuelven a tocar. Antes de que el publico se serenara, otro sonido perturbador derrumba la atención de los asistentes.
Otra cuerda del violin de Paga Nini se rompe. El Maestro páro nuevamente. La Orquesta para nuevamente.Paga Nini no paró como si nada hubiesepasado, el olvido las dificultades y avanzó
sacando sonidos de lo imposible. El Maestro y la Orquesta impresionados volvieron a tocar.

Pero el publico no podia imaginar lo que estaba por suceder.

Todas las personas atonitas exclamaron, OHHHHH!

Unatercera cuerda del violin de Pag Nini se rrompe. El Maestro se paralizo, la respiración del publico se detuvo..
Pero Paga Nini continuo como si fuese un contorsionista musical, arranca todas los sonidos de la unica cuerda que sobraba de su violin destruido. Ninguna nota musical fue olvidada. El Maestro se anima la orquesta se motiva el publico parte del silencio para la euforia de la inercia para el delirio. PagoNini alcanza la gloria. Su nombre corre a traves del tiempo


No es apenas un violinista genial. Es el simbolo del profesional que continu adelante frente a lo imposible. moral de la historia yo no se el tiempo de problemás que estoy teniendo. Puede ser un problema personal, conyugal, familiar, no se lo que está afectando tu estima o tu desenpeño personal. Pero una cosa si es. No todo esta perdido. Todavia existe una cuerda y es tocando con ella que ejerceras tu talento. Tocando co ella vibraras.


Aprende a ceptar que la vida siempre te dejara una ultima cuerda.


Cuando estes desanimado, nunca desistas. Aún existira la cuerda de la persistencia inteligente, del intentar una vez más.
Del dar un paso más con un enfoque nuevo despierta el Paganini que existe dentro de ti y avanza para vencer.


Victoria es el arte de continuar donde los otros resuelven parar cuando todo parece, desmoronarse, brindate una oportunidad y continua hacia adelante. Toca la cuerda de la motivación y arrancale sonidos de resultados positivos. Pero antes pregúntate¿Quien motiva al motivador? Esto es: ¿Quien motiva tu cerebro, que motiva tu mano y toca el Violin?

No te fustres no te desesperes, recuerda: aún existe la ultima cuerda. La cuerda de aprender de nuevo para deslumbrar y generar soluciones. Nunca la vida te ronpera todas las cuerdas si los resultados estan mal, es tu oportunidad de tocar la ultima cuerda la de la imaginación que reinventa el futuro con inovación continua. Es siempre la cuerda olvidada que te dará el mayor resultado pero, si por acoso estuvieras en el fondo del pozo, esta es la oportunidad de tocar con la mejor cuerda del universo creer en ti

jueves, 22 de julio de 2010

MEMORIAS DE AMALIA DOMINGO SOLER

Amalia Domingo y Soler
La cronista de los pobres.
Sevilla, capital andaluza, ciudad oriental de España, es la hermosa tierra donde nació Amalia Domingo y Soler, el 10 de noviembre de 1835. Ese espíritu sensible recibió la influencia de esa bella ciudad con un pasado histórico rico,
Amalia. Este escenario del Alcazar morisco, de los bosques de naranjos y limoneros, bañado por el Guadalquivir y adornado de templos magníficos con jardines famosos, fue el lugar elegido para su entrada en la vida encarnada.
Su nacimiento significó una enorme alegría en el hogar de los Domingo y Soler, pero la sospecha de que la niña sería ciega vino a empañar esa felicidad. Aparentemente, un boticario le administró un medicamento que hizo desaparecer la posibilidad inmediata de la ceguera.
Su enfermedad no llegó a alcanzar tal gravedad, pero sus biógrafos sostienen que siempre tuvo trastornos visuales. No determinaron con exactitud su afección, pero se conservan relatos contradictorios, con algunas creencias en boga en aquella época, que oscurecen las conclusiones. Por ejemplo, el uso de implementos supuestamente curativos entonces, pero considerados inefectivos hoy, o la prohibición de usar sus ojos en la costura aunque no en la lectura, indicación que no resiste una crítica basada en los conocimientos actuales. Como sea, se ha mencionado la existencia de dificultad visual desde su infancia hasta sus últimos días.
Creció en un núcleo familiar dirigido por el terror, donde el rigor y el miedo imperaban como método educativo. La unión de sus progenitores no era feliz, la frecuente ausencia del padre no contribuyó al acercamiento con su hija y finalmente, su situación se agravó con el abandono definitivo.
La madre, por su parte, se dedicó totalmente a su hija como una manera de compensar su soledad y la sobreprotegió, dedicándose a darle todos los placeres posibles. A pesar de las dificultades económicas, derivadas de los exiguos ingresos provenientes del trabajo de su madre, Amalia adquirió unos hábitos no acordes con su situción real. Era cuidada como una niña rica, educada para una vida despreocupada y estuvo atendida por una vieja criada que con el paso de los años, se convirtió en un miembro más de la familia.
Su madre se encargó de iniciar su instrucción desde los 2 años y logró que a los 5 leyera correctamente. Más tarde se ocupó de adiestrarla en diversos oficios, para que pudiese defenderse en la vida. Mientras tanto, se solidificaba entre ellas un lazo de amistad, armonía espiritual y gran ternura, que inducía a la niña a amar a su madre considerándola lo mejor que podía encontrar en el mundo, y a la madre, centrar en su hija su único motivo de vivir.
Desde muy pequeña tuvo pasión por los libros, presentes en sus primeros juegos y el consuelo de toda su vida; pero debido a su situación social y económica no pudo adquirir una educación superior en forma oficial y se convirtió en una autodidacta. A los 10 años de edad, Amalia comenzó a demostrar inquietudes literarias y 8 años más tarde publicó una serie de poesías donde plasmaba sus sentimientos en una forma sencilla y llena de ternura.
Se convirtió en una joven triste, amante de la naturaleza, que se deprimía con el invierno y se entristecía cuando desaparecían las flores de los jardines sevillanos que recorría con placer. En uno de esos habituales paseos por los hermosos parques del Alcazar de Sevilla, acompañada por su prima y bajo la vigilancia de su madre, se encontró con un joven que le ofreció galantemente una flor dando origen a las ilusiones amorosas de la muchacha. Pero sufrió un gran desencanto al enterarse de su boda con su prometida y esa separación le dejó una profunda cicatriz que no le permitió vincularse sentimentalmente con otro hombre. Pasados muchos años, y ya anciana, tuvo un nuevo encuentro con José Álvarez, quien desencarnado se comunicó con ella desde el mundo espiritual.
Convertida en mujer comenzó a tener una gran angustia en su búsqueda de Dios; lo buscaba dentro de sí misma, sin encontrarlo y se sentía desolada; buscaba en los templos, se acercaba a imágenes de vírgenes dolorosas, de Cristos moribundos, de santos a los que atribuían milagros, de reliquias de los mártires y todo esto le dejaba el sentimiento de haber examinado una colección de antigüedades más o menos valiosas y auténticas, pero indiferentes. No miraba con prevención y prejuicio todas estas manifestaciones religiosas; al contrario, tenía un fuerte deseo y necesidad de creer, de tener explicaciones y esperanzas. Hubiera querido estar en el lugar de todas esas mujeres que se arrodillaban fervorosamente, sin pensar en otra cosa; pero no lograba ver en las imágenes nada más que obras de arte o absurdas representaciones mitólogicas, incluso de mal gusto estético. No podía concebir que para amar y adorar a Dios fueran necesarias esas figuras de barro y siempre salía molesta de los templos; pero volvía, insistiendo con la intención Cuando Amalia tenía 25 años, su madre comenzó a padecer los signos de una enfermedad incurable. Por las noches, acostumbraban pasear por los jardines circundantes al Palacio de San Telmo, en las márgenes del Guadalquivir, y durante uno de esos paseos se sintieron especialmente tristes y calladas, hasta que su madre comenzó a llorar y le confesó que temía morir y dejarla sola, sin una educación ni un oficio que le permitiera valerse por sí misma. Sólo bastaron 14 días de agonía y la desolación de la muchacha, por la muerte de su madre, fue agobiante. Los consejos de los allegados no se hicieron esperar. En esa época, en que el destino de una mujer sola no tenía muchas alternativas, lo más indicado era un matrimonio por conveniencia con un hombre mayor o el ingreso a un convento, pero rechazó ambas posibilidades.
Sus únicos parientes eran un hermano de su padre y sus hijos, a los que no la unía el afecto debido a las antiguas desavenencias familiares; no obstante, le ofrecieron una pequeña pensión a cambio de que se encargara de las tareas domésticas y de costura. Vendió sus pocos muebles y se trasladó a Madrid, esperando una vida pobre, pero sin sobresaltos. El pago de la pensión se mantuvo durante 6 meses y luego se enfrentó a una vida de privaciones, sostenida sólo con sus labores como costurera. Ante el llamado de una amiga, al poco tiempo abandonó Madrid y regresó a Sevilla, aunque tan desanimada que pensó hasta en el suicidio.
Durante este infortunio, aumentó su necesidad de encontrar consuelo espiritual apoyada en la fe, y recorrió nuevamente las iglesias buscando paz, sin encontrarla. Un día pasó frente a un modesto templo evangélico; la sencillez y austeridad la atrajeron, y sintió que el ambiente estaba de acuerdo con su temperamento. Presenció con gusto la erudición de los maestros de oratoria, aunque pronto comprendió que ninguno de ellos podía explicar la causa de las desigualdades, de las injusticias y de todas las desgracias que afligen a la humanidad, a pesar de reiterar la bondad y la justicia Divina. Sin embargo, en los templos evangélicos encontró un poco de serenidad y allí conoció a Engracia, que se convertiría en su amiga y la acompañaría más tarde, a consultar al Dr. Hysern, médico oculista y homeópata, quien le aplicó un tratamiento, aunque le advirtió que su cura era casi imposible.
Este médico se declaraba un convencido materialista y durante las frecuentes entrevistas acostumbraba hablar con Amalia de los temas que la inquietaban. En una de esas ocasiones le dijo que tal vez, él sabía quiénes podían darle las explicaciones filosóficas que ella buscaba. Según él unos "locos" que afirmaban la sobrevivencia del alma sobre el cuerpo, la vida eterna del espíritu o fuerza inteligente que da vida al organismo humano, su encarnación en la Tierra cuantas veces sean necesarias para su aprendizaje, para ir después a otros mundos; y su capacidad de adquirir conocimientos y corregir todos los errores cometidos por su inferioridad, hasta su perfeccionamiento.
"Tú, por ejemplo, tienes tus ojos como fuente de preocupaciones y sufrimientos; a esto, los cándidos e ingenuos espíritas dirían que se trata de una prueba aún inconclusa, de que en otras existencias hiciste mal uso de ellos o cegaste a un prójimo, y ahora experimentas la rectificación, que ellos no entienden exactamente como un castigo sino la consecuencia de trasgredir las Leyes Divinas"; concluyó el médico.
Ella oía ensimismada y le preguntó dónde se reunían esos "locos", como él los llamaba.
"En una casa respetable de la calle Cervantes, y entre ellos hay hombres de talento y admirable inteligencia, excelentes escritores que publican varios periódicos, por ejemplo "El Criterio" que me remiten habitualmente". Ella se interesó mucho y el Dr. Hysernole prometió conseguirle algunos. Después de leerlos, la joven volvió al consultorio y sin dudarlo afirmó que había encontrado la verdad.
Su situación económica se tornó dramática y tuvo que pedir a una amiga de su madre, algunos bonos de una Sociedad Filantrópica, que le aseguraban diariamente un plato de comida y un pedazo de pan. A pesar de su humillación, durante un año se dirigió al patio de un palacio sevillano, donde compartió su comida con centenares de pobres de todas las condiciones; lo que contribuyó para que su salud mejorara.
Amalia era una mujer con un cuerpo pequeño y frágil, de salud inestable, poco agraciada y con una deficiencia visual importante. Poseía una gran sensibilidad y tenía un carácter muy andaluz en su lenguaje y su vivacidad, así como en su conversación siempre estaba salpicada de ocurrencias. Sabía ser satírica y sus acertados comentarios sobre personas y hechos causaba sorpresa, por la agudeza de ese ser físicamente tan insignificante.
Había transcurrido más de un siglo desde que Carlos II había permitido en España la introducción de las ideas renovadoras que circulaban por Europa, y nadie imaginaba que hubiera reminiscencias de la tristemente célebre Inquisición medieval que derramó ríos de sangre en su intento de imponer el dominio religioso. Sin embargo, en 1861 se produjo el bochornoso Auto de Fe de Barcelona por el cual se incineraron las obras de Allan Kardec importadas a España, con el argumento que eran perniciosas para la moral de los ciudadanos. El país estaba, entonces, convulsionado por diferentes tendencias: carlistas, liberales, socialistas o extremistas, y los odios y rencores diezmaban a la nación ibérica.
El Capitán Ramón Lagier y Pomares, comandante del vapor "El Monarca", embarcó hacia Barcelona, un cargamento de libros de Allan Kardec, proscriptos en el país. Le entregó algunos a su amigo, el notario y militar José María Fernández Colavida, hombre de gran corazón que había sufrido diversos reveses, con la intención de que su lectura lo reconfortara. Consiguió con creces su propósito, pues su amigo lo visitó al poco tiempo manifestándole su entusiasmo y emoción; por lo que ambos acordaron que Fernández Colavida haría una traducción al castellano para difundir la doctrina en España. En crónicas de la época se señala, que el Espiritismo empezó a propagarse por todas partes, y años después, el movimiento espírita internacional conoció a Fernández Colavida como el "Kardec español".
Llegó a ser magnetizador y profundo psicólogo y se destacó por sus trabajos de regresión de la memoria, considerados los primeros, junto con los del Coronel Albert De Rochas en Francia.
En los ejemplares de "El Criterio", de Barcelona, Amalia leyó los artículos de Fernández Colavida y de Lagier y Pomares. Deseaba suscribirse a la revista, pero sus recursos eran precarios, por lo que decidió enviar una poesía suya como colaboración, y aceptada por el director, el visconde Torres Solanot. Adoptó la misma táctica con "La Revelación" publicada en Alicante, y su director le ofreció una columna exclusiva en el diario.
El inicio de su obra en prosa en "El Criterio" comenzó en 1872, con el artículo titulado "La Fe Espiritista". Poco después, se vinculó con la Sociedad Espiritista Española, donde participaría por primera vez en una sesión mediúmnica e iniciaría su actividad como conferencista en 1874, en el acto de conmemoración de la desencarnación de Allan Kardec, cuando ella tenía 38 años y hacía 20 que había dado a conocer su primera poesía.
Se convirtió sin duda, en la primera mujer espírita del mundo latino y los directores de periódicos la invitaban a escribir para sus publicaciones. Le resultaba difícil atender a tantas tareas, sobre todo porque no contaba con los elementos necesarios: papel, diccionario, tratados de gramática, ni libros de consulta de ninguna especie. Fernández Colavida en un magnífico gesto, le envió las obras completas de Kardec y toda la colección de la "Revista de Estudios Psíquicos", que él mismo dirigía.
Invitada por amigos espíritas, pudo visitar varias ciudades, como Alicante, Jijona y Murcia, mientras residía en Madrid, donde su trabajo de costurera era mejor remunerado.
Sin embargo, a instancias de Torres Solanot, aceptó trabajar en forma permanente en la revista "El Criterio", se trasladó a Barcelona y se instaló en la casa de la familia Llach, en la Villa de Gracia, un suburbio de la ciudad. En la ciudad, le ofrecieron un trabajo de costurera con mejor remuneración, pero su anfitrión, convertido en su amigo y consejero, la instó a que se dedicara únicamente a escribir. "Costureras hay muchas, lo que faltan son escritores espíritas", le decía.
Luis Llach era Presidente del Centro Espírita Barcelonés "La Buena Nueva", que funcionaba en su propia casa. Allí, Amalia trabajó durante años, mientras escribía para "El Criterio", con la ayuda de todos sus amigos espíritas quienes le enviaban el material necesario.
En 1877 apareció un artículo contra el Espiritismo en el Diario de Barcelona y don Luis la incitó para que lo contestara. Al principio, ella pensó que no estaba preparada para asumir tanta responsabilidad, pero más tarde, escribió un trabajo publicado en la "Gaceta de Cataluña", merecedor de la más amplia aprobación pública.
Un año después se consagró definitivamente, con su participación en la polémica con el sacerdote Vicente de Manterola, destacado diputado de la fracción carlista, antiguo consejero del príncipe Carlos y un gran orador. El eminente y erudito prelado inició desde el púlpito, una campaña de descrédito contra el Espiritismo, afirmando que los fenómenos espíritas eran obra de Satanás.
Amalia concurrió a la Iglesia a oirlo, intentando retener todos los detalles, y escribió más tarde, seis artículos publicados en el diario "El Comercio" de Barcelona; a los que contestó luego el prelado, en algunas ocasiones dejándose llevar por la ira y la impaciencia, sin contener los insultos, con el fin de convencer.
Simultáneamente, aparecieron en defensa del sacerdote, artículos firmados con las iniciales J.B.y P. en la "Revista Popular", a los que Amalia contestó con siete publicaciones dirigidas al "amigo incógnito"; mientras Manterola continuaba con sus sermones contra el Espiritismo, en la Iglesia del Prado.
Por su parte, el visconde Torres Solanot, decidió invitarlo a discutir el asunto en la prensa, pero el sacerdote se negó, y anunció la aparición de un libro suyo "expresando su palabra que es la palabra divina", según su propia expresión, con el título "El Satanismo", o "La Cátedra de Satanás combatida desde la Cátedra del Espíritu Santo". Su aparición estimuló a Amalia a la réplica publicada en folletines.
Tiempo después, el editor Torrent publicó un volumen llamado "La luz", donde reunió sus artículos en el caso Manterola y los rebates firmados por J.B. y P. A causa de esta polémica pública, el prestigio de la valiente escritora se difundió en casi todos los países de habla española.
En 1879, el Sr. Llach y el Sr. Torrent le propusieron la creación de un semanario escrito y dirigido por mujeres. Así nació "La Luz del Porvenir", cuyo cuarto número no pudo salir por causa de la censura; pero continuó con el nombre "El Eco de la Verdad", hasta que vencida la fecha de prohibición, volvió al nombre original. Era leído con gran interés, aunque algunas personas pedían literatura más alegre y mundana; pero Amalia argumentaba que siendo la cronista de los pobres debía referirse a sus tristezas.
Los temas se basaban en las noticias extraídas de los periódicos y las preguntas recibidas en la correspondencia diaria, que llevaba a la mesa mediúmnica con el fin de pedir explicación y auxilio al mundo espiritual, para luego aconsejar y consolar.
Visitaba las cárceles donde, según sus propias palabras "los hombres parecían perros sin dueño, vagando por patios y pasillos, donde la sociedad reunía la imbecilidad y la crueldad, se destruía el cuerpo y se desmoralizaba el alma", e intentaba llevarles consuelo. Allí adquiría material para sus artículos, se interesaba por sus historias, buscaba orientación en el mundo espiritual, y más tarde les llevaba a los presos ejemplares de "La Luz del Porvenir", donde encontraban la explicación de sus desgracias, con el deseo de ayudarlos a tener esperanza y resignación, induciéndolos al cambio.
De la misma forma, Amalia se convirtió en defensora de los derechos de la mujer, muy limitados en su época, sobre todo en España. Desde la tribuna, ella y otras mujeres escritoras levantaron su voz reclamando para la mujer el derecho a la educación, al ejercicio de todas las profesiones con igualdad de oportunidades y salarios; a la independencia, la dignidad y la libertad moral digna de un ser racional y responsable, aún en el matrimonio y en la maternidad, aunque sostenía que estos roles estaban por encima de todos, si se basaban en el amor. Propuso la necesidad de cambiar el sistema de educación femenina vigente, trataba de librepensadores que habían manifestado su deseo de ser sepultados sin rituales, los representantes de la Iglesia no lo aceptaban e incluso prohibían el entierro. "La Luz del Porvenir" se hizo eco de apenas superficial y conforme a las costumbres de la época, que producía mujeres ignorantes, sólo con los conocimientos necesarios para conducirse en el medio social; y reclamaba el derecho de la mujer para instruirse lo suficiente para disfrutar de una lectura útil.
Había otra cuestión que preocupaba a muchos. En los cementerios se planteaba un problema a la hora de los sepelios; pues el capellán, acostumbraba a celebrar los ritos católicos establecidos, pero cuando se innumerables incidentes provocados por esta actitud y se generó una revolucionaria novedad al crearse la Sociedad Humana de Entierros Civiles, por iniciativa de Miguel Vives y Vives, cuyo objetivo era la celebración de entierros laicos y económicos. Cuando desencarnó Fernández Colavida, Amalia rompió con los convencionalismos sociales impuestos por la curia que prohibían a las mujeres acompañar al féretro para ser sepultado; escribió una poesía y la leyó delante de la tumba de su amigo. En esa ocasión se manifestó tal como Eduard Schuré la describiera: "Una mujer rebelde, y como en todos los siglos sucede, era un espíritu que pertenecía más al siglo siguiente que al siglo en que vivió".
A pesar de ser muy respetuosa de las opiniones políticas y religiosas de todos y de la libertad del pensamiento, sus debates fueron famosos por su racionalidad y su firmeza. Con los humildes era amorosa, con los poderosos firme e inflexible, con los espíritas severa y exigente, llegando a llamar "animales anfibios", a algunos de ellos, debido a su falta de coherencia entre sus ideas y sus acciones. Su norte y objetivo eran los humildes, pero no sólo los pobres de medios materiales; pues según decía, "existían criaturas adornadas del mayor lujo que llevaban en el fondo de su ser un pauperismo desesperante". Ella jamás conservaba bienes y todo lo repartía entre los necesitados, incluso vendía los regalos que recibía, para suplir las necesidades ajenas.
Durante el extenso período de trabajo como divulgadora del Espiritismo, se dedicó también al trabajo mediúmnico acompañada por su amigo Eudaldo. Ella era vidente, pero su formación rígida y racional, haciendo presa de su subconsciente, impedía que esa facultad se desenvolviese en toda su plenitud.
En una oportunidad, estando Eudaldo en trance, un espíritu le comunicó su interés en ayudarla en su tarea. Se trataba del Padre Germán, amigo espiritual, consejero y consolador, a quien se debe su apelativo de "La cronista de los pobres", y quien le dictó sus memorias, luego publicadas en "La luz del porvenir".
Una década después de haber aparecido su primer número, la revista pasó a ser propiedad de Amalia por decisión del Sr. Juan Torrents. Escribió en sus páginas durante 20 años y la dirigió hasta su cierre definitivo en 1900, cuando ella cumplía 65 años. Con esto no concluyó su tarea de periodista, pues continuó enviando artículos para revistas de Cuba, Puerto Rico, México y Argentina.
Fue una escritora autodidacta; poetisa desde niña, no aprendió su arte en tratados y produjo famosas composiciones sentimentales, en todas las métricas, con ritmo libre a su elección. Escribía a cualquier hora, sobre todos los temas posibles, y aunque hablaba con fuerte entonación andaluza, escribía con estilo castellano. Sus artículos y poemas se publicaron en más de 15 revistas y periódicos de España, y en otros tantos de América Latina.
Debido a su condición de escritora, tuvo la posibilidad de estar en contacto con destacados intelectuales y escritores, a los que admiró por su obra, pero admitió que en varias ocasiones había sufrido una gran desilusión cuando los había visto en su medio privado y familiar, y había constatado que su capacidad intelectual no iba acompañada de adelanto ético.
Después de tantos años de trabajo periodístico comenzó la etapa de producción de libros, fruto del enorme material acumulado y convertidos en varios volúmenes; "El Espiritismo refutando los errores del catolicismo", "Cánticos" (44 canciones infantiles)", "Impresiones y comentarios sobre los sermones de un esculapio y un jesuita: rebatiendo los sermones pronunciados contra el Espiritismo por un sacerdote y un jesuita", "Consejos de ultratumba". (Historia de dos espíritus), "Historia de un presidiario", "Versos de Amalia", "Memorias del Padre Germán". (Historia del sacerdote convertido en su guía espiritual), "Te perdono". (Memorias del Espíritu llamado Iris), "Ramos de violetas". (Selección de artículos y poemas), "Sus más hermosos escritos". (Publicados después de su desencarnación), "Memorias" (Una parte escrita mediúmnicamente, como espíritu), "Hechos que prueban". (Selección de trabajos publicados en Argentina en 1956), "Refutaciones de Amalia". (Extracto de la polémica con el prelado Manterola).
Según la apreciación de Ethi Ghilbert, Amalia Domingo y Soler, como escritora perteneció a la generación del 98, de acuerdo a la designación que Guillermo Díaz Plaja dió a la generación de ilustres literatos y tribunos que menciona en su Historia de la Literatura Española, de los que dice: "Son autodidactas, batalladores, llevan a la prensa, a la tribuna y al libro sus ideas y doctrinas. Esta brillante generación de intelectuales rompe con la generación precedente. Su labor es de ansia renovadora. Rehuyen la retórica romántica. Recogen de los clásicos y del pueblo formas lingüísticas cuya fuerza expresiva no está gastada aún. Todas sus ideas adquieren, por su profundidad, una importancia y trascendencia enormes. Ellas son las que orientan, en esa época, la vida política e intelectual de España".
"Debemos lamentar", continúa Ghilbert, "la injusticia de que su nombre no figure aún en las antologías ni en la historia de las letras castellanas donde le corresponde un lugar bien merecido, pero no olvidemos, para explicarnos este silencio en torno al nombre de Amalia, que con la restauración de la monarquía en España, triunfaron y recuperaron, en gran parte, sus prerrogativas de oscurantismo y venganza los elementos clericales, con los que Amalia sostuviera las más brillantes y ardorosas de sus polémicas. Y no hubo tiempo, durante el corto período de la última República Española surgido en 1931, para reinvindicar a todos los escritores de la generación del 98 que prepararon con la fuerza vibrante de su pluma el advenimiento de la democracia española. No obstante su biografía aparece en el Diccionario de Espasa Calpe, una de las enciclopedias más importantes del mundo".
La etapa final de su vida, estuvo signada por una profunda tristeza y depresión. Amalia era, según la descripción de Bernabé Morera, político español emigrado a Argentina, una anciana con figura contraída, los hombros vencidos hacia adelante, de pequeña estatura, muy frágil y rostro con surcos profundos. Ese ser con apariencia algo grotesca, con una envoltura corpórea poco estética albergaba un espíritu de artista, lleno de ternura, consagrado al consuelo de sus semejantes, los humildes, los desheredados, los tristes, los caídos, los ciegos, los enfermos y los encarcelados.
Una tarde, tuvo una visión de varias entidades identificadas como sus espíritus acreedores. Atónita, pidió que le permitieran comprender y recibió psicográficamente su mensaje: "Ya es hora de que enfrentes la realidad. Tu vida fue consecuencia del pasado". Le revelaron dos encarnaciones anteriores en las que como hombre había tenido una actitud desconsiderada con las mujeres, revivió hechos generadores de deudas espirituales y al terminar la comunicación sintió un alivio inmenso; pues comprendió. Supo que durante toda esa encarnación luchó contra el mundo visible e invisible, porque un espíritu con un gran odio hacia ella, le había enviado continuamente sus vibraciones negativas; y a pesar de que su madre al desencarnar, había creado un estado de protección a su alrededor con el fin de preservarla en cierta medida, del rencor; era necesario que Amalia aprendiera y corrigiera por sí misma. Supo que no hay odio, por grande que sea, que no se aplaque con el amor, que había llegado el momento de la reconciliación a través de ese mensaje, y tuvo entonces plena conciencia, de que tenía un enemigo menos.
En los últimos años, Amalia devolvió el amor y el consuelo de la familia Llach, ocupándose de la hija cuando falleció su madre, y poco después el Sr. Luis. Eudaldo, su amigo y el médium con el que había trabajado durante mucho tiempo, también partió y sus hijos quedaron a su cuidado; entonces, una humilde mujer llamada María, que concurría al Centro "Buena Nueva", empezó a tener manifestaciones mediúmnicas que pasaron todas las rigurosas pruebas de autenticidad a que la sometió Amalia y continuó el trabajo de Eudaldo. A ella le correspondería más tarde, servir de instrumento para que el espírtu desencarnado de Amalia terminara de escribir sus memorias inconclusas al momento de su muerte.
Amalia no podía ya luchar más, porque su salud estaba recibió la visita de la Sra. muy deteriorada. En esos días Senillosa, esposa de un espiritista argentino, amigos y admiradores de Amalia, quien se ofreció a auxiliarla. Iba acompañada por un médium vidente de la Institución Espírita a la que concurrían, y en una reunión mediúmnica recibió una videncia simbólica dirigida a Amalia: "una comprendió aliviada que ya todo estaba cumplido y se sintió pronta palma ganada con su esfuerzo", dijo el espíritu. Una vez más a partir. En la mañana primaveral, del 29 de abril de 1909, la estaban esperando su madre, Don Luis, Fernández Colavida, Eudaldo y todos sus amigos, que lucían resplandecientes.
Un gran cortejo seguía el coche fúnebre, con las más significativas personalidades del Espiritismo español y el pueblo que la amaba. Ella estaría sintiendo tal vez, las vivencias que despertaron su poesía "¡Quinientos siglos!", cuando di
¡¡¡¡ QUINIENTOS SIGLOS !!!!!
¿Qué es el ayer?. El infinito.

¿Qué es el presente?. La vida.
¿Qué es el mañana?. No hay medida.
No hay cálculo circunscrito
que haga lo eterno finito,
que le dé forma y hechura
a esa existencia futura,
a esa inmensa irradiación,
a esa luz de la creación
que eternamente fulgura...
Fuente: de F.E.E.....