lunes, 22 de diciembre de 2008

Presentimientos de hechos que prueban de Amalia. D. S

Dijo no sé qué poeta:"Está visto, no hay profeta como nuestro corazón

Y en verdad que estuvo en lo cierto el que tal cosa dijo. porque evidentemente muchas veces se tienen corazonadas, se siente una voz interior que nos advierte que tenemos un peligro cerca, pero no se hace caso en la mayoría de las ocasiones, no se atiende a esos avisos misteriosos que nos dan nuestros deudos de ultratumba, y yo creo que nos hacemos sordos, porque cuando tenemos que pasar por las horcas caudinas pasamos, a pesar de todas las advertencias y de todos los avisos, Y en prueba de ello copiaré algunos fragmentos, o mejor dicho, trataré de sintetizar la extensa carta que me envía un espiritista desde Minas ( Montevideo). contándome la desastrosa muerte de su hija Maria, que desde muy joven tuvo el presentimiento de su desencarnación habria de ser doloro
Era Maria una joven bellisima, buena , sensible, cariñosa, muy amante de la familia, especialmente de su padre,por el cual sentia verdadera idolatria. A la temprana edad de diecisiete años un apuesto doncel la requirió, amores. Ella correspondió asus galanteos contenta de verse atendida y obsequiada, El pretendiente quiso llevar el asunto por la posta y puso el plazo de cuatro meses para efectuar el casamiento, pero el padre de ella pidió un año de espera y hubo que concedérselo, Durante el año aquellos volcánicos amores se fueron enfriando, hasta concluirse las relaciones con gran contento de Maria, que se quedó tranquila.Tres años después, un segundo adorador ofrecio a Maria su nombre y su amor. Ella manifestó vivisima satisfación, pero al llegar el día de comprar su canastilla de boda, se abrazó a su padre y le dijo sollozando:
Mi prometido es muy bueno, no tengo la menor queja de su comportamiento para conmigo pero me asalta el horrible presentimiento de que voy a ser muy desgraciada en mi matrimonio, me arrepiento por completo de mi determinación,. No quiero separarme de ti padre mio.
Pero mujer resplicó su padre, ¿ por qué no pensaste esto antes de dar tu palabra y yo la mia?
Porque antes no sentia lo que siento hoy.
¿Pero tú le querías?
Sí, muchisimo, pero ahora no le quiero, estoy como si nunca lo hubiera tratado.
¡En fin, hija todo sea por Dios! Más vale que te hayas arrepentido ahora que estás a tiempo y no después
No creas . Amalia me dice mi amigo, que mi hija fuera coqueta, ni tuviera poco juicio. Era una niña modelo, querida de todo el mundo, porque era el cariño andando.
A los dos o tres años de lo acaecido otro nuevo galán se enamoró perdidamente de Maria. Ella le correspondió, y su padre, escamado por los lances anteriores, interrogó a su hija diciéndole que lo pensara antes de decidirse, y ella le aseguró que con éste estaba segura de no arrepentirse. Tuvieron dos años esas relaciones, sin el menor disgusto, y cuando llegó el momento de prepararlo todo para la boda, llamó. Maria a su padre una mañana y le dijo con espanto:
Padre mio. ¡qué sueño tan horrible tuve anoche! Soñé que me habia casado y que el mismo día me había muerto. Yo me veía muerta y a mi esposo al lado del cadáver.Perdóneme el nuevo disgusto que voy a darle. porque yo no me caso, me inspira mi prometido la aversión más profunda desde anoche. No servirñe para casada,está visto que debo quedarme soltera. Y a todo esto. María lloraba con el mayor desconsuelo y su padre no sabía qué decir, y el novio, al enterarse, cayó gravemente enfermo, salvándose por milagro.
Cumplió Maria treinta años, y un joven de veinte primaveras enloqueció por ella, y su padre, curándose en salud, le contó a él y a su familia lo acontecido con los novios de su hija, pero su relato no fue óbice para que las relaciones siguieran adelante y al fin se efectuara el camino, no sin que antes María dijera asus amigas más íntimas:
Estoy arrepentida de mi casamiento, presiento una gran desgracia, un acontecimiento dolorosísimo, sé que voy a sufrir horriblemente, me parece que ya me atormentan los dolores, pero no quiero dar un nuevo disgusto ami padre.
Se casó, y a los dos meses de casada ella y su esposo volvieron a Minas y se instalaron en la casa de sus padres, y al conocer que iba a ser madre, dijo María a toda su familia, menos a su padre, que moriría irremisiblemente en el acto de alumbramiento. ocho días antes de dar a luz llamó a su esposo, a su madre y asus hermanas,y a todos les suplicó que cumplireras fielmente su última
voluntad. que la amortajaran con su traje de boda, y dispuso de todas sus alhajas y su ropa, repartiendo cuanto poseía entre sus cuñadas y parientas más cercanas, dando mayor cantidad de objetos a las más pobres, a las más necesitadas. Todas a una le decían:
Pero, ¿estás loca?
Y ella replicaba, sonriendo tritemente:
Pronto veréis cómo se cumpirá mi presentimiento, no siento más que no dejaros mi útimo retrato, y sólo pido que cumpláis mi postrera voluntad.
Su madre y sus hermanas creían que la dominaba el miedo´pero ella les decía:
Moriré, moriré, y de muerte espantosa. ¡ Cuántos años he huido depagar esta deuda! Al fin pagaré más parte de la que debo. Dios tenga misericordia de mí
El padre de María ignoraba cuanto pasaba en su casa. Todos callaron para no atormentarle antes de tiempo, y porque, en realidad.creían que María deliraba o que veia visiones.
Pero llegó el dia del alumbramiento y su padre, excelente operador, al reconocerla creyó perder el setido y salió del aposento de su hija llorando como un niño La familia lo rodeó afanosa y todos preguntaron a la vez:
¿Qué hay?
Que se muere, que no hay remedio para ella.
¡Deliráis!- dijeron todos.
La ciencia no ha dicho aún su última palabra.La digo yo- replicó el padre sollozando-, ¡ no la martiricéis, todo es inútil !
¡ Imposible!- gritó su marido.
El cariño os ciega dijeron los hijos-. Vengan los médicos.
Fueron los médicos, la operaron cinco veces y murió María
tranquilizando a su padre,diciéndole:
Ya sabía yo lo que me esperaba, ahora comprendo mi aversión al matrimonio: cumpliéndose mi presentimiento, ya tengo una deuda menos. Alégrate, padre mío.
Alegrarse no es posible ante el cadáver de un ser adorado. Mi buen amigo quedó profundamenteimpresionado por el trágico fin de su hija, gracias a que es un espiritista convencido, porque en sularga vida ha tenido pruebas irrecusables de la eterna vida del espiritu.Un año antes de la muerte de María se le murió un niño de dos años, que le dejó también con su desaparición honda huella por la causa siguiente:
Años atrás fue mi amigo a ver a su anciana madre, que vivía muy lejos de Buenos Aires. Ella mostró mucho empeño para irse con su hijo a Minas, y él, considerando la avanzada edad de aquélla, no creyó prudente exponerla a tan largo viaje, y le prometió que al año siguientevolvería a verla, y ella le dijo entonces:
El año que viene ya será tarde, habré muerto, y habré muerto sin que tú me cierres los ojos, siendo que ,este ha sido el deseo de toda mi vida, después de que te estreche en mis brazos.
Y la anciana acariciaba a su hijo como si éste fuera un pequeñito, y le repetia:"Llévame contigo, quiero que tú me cierres los ojos."
Mi amigo no accedió al deseo de su madre, y ésta murió lejos del hijo que adoraba, y a los dos meses de haber dejado su envoltura se presentó el espiritu a su hijo, el cual, durante la noche, en particular de madrugada, se pone en relación con sus deudos desencarnados y habla con ellos y cambia impresiones.
Su madre se le presentó tan cariñosa como siempre y cada dos o tres noches la veía; pasaron varios meses y la esposa de mi amigo dio a luz una niña hermosísima, y ya se presentó más la madre de mi amigo, el que al ver a su hija acabada de nacer, sintió un estremecimiento extraordinario, miró a la niña fijamente y dijo a su esposa: Mi madre está con nosotros, estoy seguro de ello. A los siete meses, la niña comenzó a balbucear algunas frases y a su padre le decia nene; jamás le dijo papá, y nene le decía cuando era su madre. Nunca le llamó por su nombre, y le acariciaba dándole palmaditas en las mejillas, como lo hacía cuando era su hijo.
Cuando cumplió dos años enfermó de covulsiones y veinticuatro horas antes de morir acaricio a su padre con la mayor ternura; después extendió su diestra y con el dedo indice señaló el cielo así permaneció breves momentos. Luego, bajando la mano y con su dedito, se tocó la frente y los ojos, cerrándolos dulcemente. Luego los volvio a abrir y no dejó de mirar a su padre hasta que murió. Con besos y expresivos ademanes se despidió de todos, pero en particular de su padre, haciéndole las caricias más apasionadas. Mi amigo cerró los ojos de su hija, plenamente convencido que el espiritu de su madre habia venido a reclamar aquella última prueba de cariño.

En una niña de dos años fue muy significativo el apoyar su desdito en los ojos y cerrarlos, para luego volverlos a brir, llamarle siempre nene y nunca papá, acariciarle del mismo modo que lo hacia anteriormente; todo, en fin, le decía a su amigo que el espiritu de su madre había venido desde el espacio, ya que él no quiso complacerla cuando ella con tanta insistencia se lo pidió. Cuando se vive tan identificado con los sers de ultra tumba, los azares de la vida se soportan con más energia, la muerte desaparece con todos sus horrores, porque se toca la realidad de la inmortalidad del alma. y ante hechos innegables hay que creer en la supervivencia del espiritu,
sin que por esto se deje de sentir la violenta sacudida que se experimenta ante el cadáver de un ser amado. Pero el dolor del espirita convencido no llega nunca al paroxismo de la desesperación, porque junto al cuerpo inerte del ser que se llora, se alza el espiritu grave y silencioso que animó
aquel organismo. Se juntan la vida y la muerte, el ayer y el hoy y el mañana. lo conocido. loque hemos tratado y lo desconocido. lo misterioso, lo inexpicable, el ánimo no se sobrecoge. la sorpresa y el asonbro no se apoderan de nosotros y se seca la fuente de nuestro llanto ante
una nueva ansiedad, ante una nueva esperanza. ¡ Se vive siempre! ¡Los seres que nos han amado no nos abandonan! ¡ podemos contar con su inspiración, con sus consejos, con su apoyo moral!
¡ Cuánto hay que pensar en esto!... Y cuando se piensa, el dolor pierde su poderio. no nos tiraniza. no nos hunde en el abismo de la desesperación: la vida se adelanta y lo deja muy atrás. ¡Bendito sea el Espiritismo! Tú eres el mejor amigo del hombre. Tú le dices con hechos irrefutables

"¡ El espíritu no muere jamás!"

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